domingo, julio 25, 2021
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EL ROL DE LA MUJER: LA HISTORIA REVELA EL PODER DEL GÉNERO FEMENINO DESDE LA ANTIGÜEDAD

POR: GIOVANNI DE PICCOLI

En pleno siglo XXI, donde las comunidades internacionales cada vez más mencionan en sus discursos sociales la diversidad de género, inclusión y oportunidades por igual; resulta interesante cómo el renglón disciplinar del diseño ha trabajado, desde hace mucho tiempo, sobre el concepto llamado UNISEX; término que fue acuñado durante los 60 y 70 cuando llegó la moda que podía usarse de manera igualitaria para hombres y mujeres, sin importar la edad. Aunque fueron los jóvenes de ese tiempo quienes incursionaron en el uso de la mezclilla, es decir, el tradicional pantalón de jeans en las damas; las camisas de tonos vivos, estampados de toda índole, desde el animal print, pasando por los motivos florares, colores estereotípicos de las mujeres como el rosado y los metalizados en camisas masculinas; el cabello largo en el hombre y el overol en las chicas, se hizo más que una costumbre patrocinada o reflejo de los primeros movimientos feministas, los grupos de rock y la cultura hippie, entre otras ‘tribus urbanas’, las cuales encerraron en su tiempo un derrotero de profundas reflexiones filosóficas que hoy en día siguen vigentes.  

Todo lo anterior, y mucho más, está materializándose en una gran cantidad de productos de diseño que no están condicionados exclusivamente a un tipo de usuario, identificado por su género, como también a las diferentes prácticas sociales, donde ya no hay diferencia entre hombres y mujeres. En el campo del cine y la televisión, por ejemplo, solo hasta 1975 en la serie televisada ‘La mujer maravilla’, protagonizada por la bellísima Lynda Carter, una mujer se convirtió en el centro de atención y, por primera vez en la historia, la narrativa de un show en horario nocturno giraba en torno a un personaje femenino, que ganaba más en el estudio de grabación que su contraparte masculina. Le siguió ‘Los ángeles de Charlie’, interpretada por tres sex symbol de los años 70 y 80: Kate Jackson, Farrah Fawcett y Jaclyn Smith, esta última hizo una breve aparición en la versión de cine homónima del año 2019, dirigida y protagonizada por la célebre Elizabeth Banks, quien se caracteriza por defender el rol de la mujer en películas de acción, las cuales, definitivamente, están circunscritas a protagonistas masculinos; defendiendo la capacidad de una mujer para enfrentar el peligro y resolver situaciones relacionadas con arquetipos llenos de testosterona.

Esto no quiere decir que antes de esa fecha la mujer no fuese el centro de atención y poder, sabemos que en la antigüedad el sexo femenino no se caracterizó por ser precisamente débil; al contrario, Egipto fue gobernado por faraonas, quizás las más reconocidas fueron Nefertiti, cuyo busto se encuentra en el Neues Museum de Berlín, Alemania y Cleopatra, toda una estadista y conspiradora, quien asesinó a su padre y hermano para ascender al trono, quizás no es el mejor modelo de feminismo, pero, sin duda, esta inquietante mujer tuvo a sus pies dos de los imperios más importantes en el pasado: el suyo y Roma, la historia la juzga de manera injusta, quizás por ser mujer, pero si la comparamos con sus homólogos reyes y emperadores de la época, es motivo de atención y controversia.

05 Dec 2012, Berlin, Germany — The Nefertiti bust is pictured during a press preview of the exhibition ‘In The Light Of Amarna’ at the Neues Museum (New Museum) in Berlin, Germany, Wednesday, Dec. 5, 2012 due to the 100th Anniversay of the discovery of the bust of the Nefertiti. Foto: Michael Sohn/dpa +++(c) dpa – Bildfunk+++ — Image by © Michael Sohn/dpa/Corbis

Hoy en día, esas diferencias no son tan notorias, por lo que resulta bueno saber que dentro de la igualdad, mujeres y hombres pueden compartir gustos semejantes, por ejemplo, la joyería masculina, que es tendencia hoy, está cambiando paradigmas que eran exclusivos para las damas en cuanto a accesorios que hasta quizás unos 10 años atrás solo se podía considerar en el hombre usar el reloj, el típico anillo de grado, la pulsera de eslabones, la cadena y un dije con la inicial del nombre de quien lo porta; el pisa corbata, junto con las mancuernas; la revolución del uso de anillos con piedras preciosas, pendientes, cadenas de cuero trenzado y gemas semipreciosas, pulseras, brazaletes, muñequeras y tobilleras con diseños inspirados en formas más orgánicas, mitos, símbolos y hasta en ‘Star wars’ es solo una ínfima referencia de toda la parafernalia al alcance del hombre contemporáneo. Tres marcas de mi gusto son de conocer y admirar: David Yurman, John Hardy y mi preferida, Konstantino, una marca griega que recupera toda la arquitectura antigua, el arte y la joyería misma del Egeo con toda esa carga sensual, mítica y varonil, traslapada en verdaderas piezas de arte para el hombre cosmopolita del siglo XXI.

No olvidemos que en el siglo XVII los hombres nobles o burgueses usaban peluca, se maquillaban el rostro, pintaban los labios, usaban falda y pantalones ajustados con zapatos de tacón. Varios testimonios históricos y artísticos evidencian tal usanza: el rey Luis XV de Francia fue retratado en varias ocasiones por pintores de la época, posando con estas vestimentas particulares, las obras de Rigaud y Jean-Baptiste Santerre son algunos de los ejemplos que muestran los códigos de vestimenta de ese tiempo, paralelos al vestuario femenino. El mismo que podríamos observar hoy cuando el uso revelador de las transparencias no solo cobija el universo de la moda femenina, sino que se puede apreciar en las propuestas vanguardistas de diseñadores famosos para el hombre, por ejemplo, Eñaut, Mans Concept y Dsquared2, los cuales no dejan nada a la imaginación, pero lo que sí se necesita es personalidad para usar los textiles translúcidos.

Los tiempos cambian y estos traen nuevas formas de enfrentar la cotidianidad, ya que los valores estéticos que condicionaban ciertos modelos o parámetros a seguir, están desapareciendo poco a poco. La diversidad trae riqueza y variedad; además, cuando nos aproximamos a las diferencias, estas aportan un cúmulo de posibles maneras de ver la vida y todo lo que esta trae, en algunos casos, lo raro o fuera de lo común puede crear rechazo y temor. Quién iba a pensar que los artistas vanguardistas de principios del siglo XX, quienes fueron repudiados y desestimados, serían los fundamentos de un acervo cultural que persiste en nuestro tiempo. Al final, todo se resume en algo tan simple, el respeto hacia el otro no es más que reconocer su valor, aunque no se comparta el pensamiento, la acción o expresión; somos diferentes entre sí y esa es la riqueza de nuestra especie, como dice el dicho, en la variedad está el placer.

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